martes, 9 de abril de 2013

Come pronto tras un entrenamiento intenso o competición.


Cuando realizamos un entrenamiento intenso o acabamos una competición, las reservas energéticas de glucógeno están bajo mínimos y los músculos han sufrido mucho, por eso es recomendable comer cuanto antes. Justo, en los primeros minutos después de acabar un ejercicio intenso, el cuerpo es más receptivo a los nutrientes, con lo que podemos rellenar con más eficacia los depósitos.

Además existe el factor de protección muscular. Cuando hemos utilizado gran parte de los depósitos de glucógeno se ponen en marcha otros mecanismo de obtención de energía como son la destrucción muscular. Este estado catabólico solo puede pararse si nos alimentamos cuanto antes, por eso en los primeros minutos después de un entrenamiento intenso o competición la alimentación es crucial.

No solo se trata de comer hidratos de carbono (pasta, pan, arroz o fruta), sino de complementar esta alimentación con proteínas. Ya vimos como un corredor también necesita muchas proteínas, por eso se recomienda que por cada 100 grs.de hidratos se ingieran 25 de proteínas.

Una solución puede ser prever de llevar al entrenamiento o carrera desde casa, alguna de estas opciones para que, cuando acabemos, a los 20-40' después de estirar, hidratarnos y relajarnos, hacer esa ingesta mezclando hidratos y proteínas: arroz con pollo, pasta con jamón o atún, bocadillo…

Lo importante es no dejar al cuerpo vacío durante mucho tiempo porque ese estado catabólico se prolongará y luego costará más recuperarlo. Comer pronto es recuperar antes y mejor.


                               

lunes, 8 de abril de 2013

Vive la experiencia de correr en el desierto....

Con sólo ver las imágenes...el cuerpo te pide el resto.

http://www.carreradesertrun.com/

Clasificaciones V Media Maratón La Matanza de Acentejo

21KM

14KM

Clasificaciones III Duatlón Tejina 2013

General

Femenina

Clasificaciones XVII Media Maratón Las Galletas

Pincha aquí para ver las clasificaciones

sábado, 6 de abril de 2013

"Correr es de gilipollas" Articulo de humor en Marca.es

MONÓLOGO EN LA PRESENTACIÓN DE LA MEDIA MARATÓN DE MADRID "Correr es de gilipollas"

Intento ser una persona alegre y positiva...pero mira este sano remedio para esos momentos en que la negatividad nos invada

¿Cuál es la mejor terapia de choque para uno de esos días en los que la negatividad domina tu vida? “Comerse un plátano y un puñadito de almendras.

Reducen la ansiedad, el estrés y favorecen un estado de ánimo positivo”, asegura el experto en nutrición y gastronomía Miguel Ángel Almodóvar, autor del libro “Mood Food, La Cocina de la Felicidad”, en el que desgrana cómo estos y otros alimentos, entre los que se encuentran el aceite de oliva, el aguacate, los garbanzos o las sardinas, pueden ayudarnos a estar de mejor humor y ser más felices.

“No es pseudociencia. Está documentado científicamente que determinados alimentos, por sus componentes nutricionales, activan los neurotransmisores cerebrales relacionados con el confort, el placer, la paz espiritual y el buen ánimo”, explica a ABC Almodóvar.

Entre esos principios activos que promueven el buen rollo está por ejemplo el triptófano, la teobromina (solo presente en el chocolate negro y el guaraná), la fenilanina, la tirosina, las vitaminas del grupo B, la vitamina C, los hidratos de carbono, los ácidos grasos omega-3, magnesio, hierro, fósforo, selenio, litio, zinc y capsaicina (que da el sabor picante a los chiles o guindillas)

Esta relación entre alimentos y emociones no es nueva, ya en los años ochenta el Instituto Tecnológico de Masachusets (MIT), recuerda el experto, descubrió que determinados nutrientes afectaban directamente al proceso de pensar, percibir y sentir. “Llegaron a decir que un trozo de pastel era mejor medicina para el alma que un fármaco”, cuenta con sorna. Más recientemente, investigadores de la Universidad de Michigan concluyeron que tomar una veintena de cerezas al día era más eficaz que cualquier antidepresivo de síntesis.

Pero ha sido hace menos de una década cuando esta filosofía se ha puesto de moda. En Japón, Corea y EE.UU ya tiene un buen número de seguidores. Fue en el país del sol naciente donde en 2005 se lanzó el primer producto envasado como “mood food”, un chocolate enriquecido que prometía bienestar. En España todavía no han llegado los manufacturados bajo este sello, pero como, advierte Almodóvar, “lo más sensato” es utilizar en la cocina los alimentos de temporada que sabemos que contienen estas propiedades.

Aceite de oliva, aguacate, ajo, plátano, almendras, legumbres, chocolate negro, hígado, marisco, frutos secos, pescado azul, tomate y así hasta 55 alimentos aliados del buen humor están recogidos en este libro, en la que también participan 16 chefs que nos dan ideas originales para prepararlos.




viernes, 5 de abril de 2013

La Marcha Cicloturista Solidaria Mueca 2013 se celebra el 20 de abril


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La Marcha Cicloturista Solidaria Mueca 2013, organizada por el Club de Triatlón Tripto, se celebra el próximo sábado 20 de abril, con un itinerario que partirá y concluirá en la plaza de Europa de Puerto de la Cruz y que transcurrirá por siete municipios del norte de Tenerife en un recorrido de 67 kilómetros. En su llegada a la plaza de Europa, el final de la prueba coincide con el inicio del segundo concierto Cómplices Mueca previsto para este año.

La Marcha Cicloturista es una de las iniciativas organizadas por sectores de la ciudadanía para apoyar el desarrollo de Mueca, el Festival Internacional de Arte en Calle de Puerto de la Cruz, que celebra su duodécima edición del 10 al 12 de mayo próximos. En ella se combinan lo cultural, por el apoyo al festival, lo deportivo, por el carácter de la actividad, y lo solidario, porque los organizadores aspiran a apoyar a las personas que pasan dificultades mediante la donación de parte de los fondos recaudados a través de las inscripciones (tres euros por participante), que será entregada a la Cruz Roja para su campaña de reparto de artículos de primera necesidad.

La ruta de la marcha incluye los municipios de Santa Úrsula, La Orotava, Los Realejos, La Guancha, Icod, y San Juan de la Rambla; la prueba tendrá aproximadamente cuatro horas de duración, ya que la salida está prevista para las 15.00 horas y la llegada, a las 19.00. Al final del recorrido se sorteará entre los participantes diversos regalos aportados por los patrocinadores y colaboradores del evento.

La inscripción cuesta 15 euros para los ciclistas federados y 20 para los no federados y se podrá realizar en Bicistar (Puerto de la Cruz), Gofis Bici (Los Realejos), Triciclos (Santa Cruz y Santa Úrsula), Bicicletas Gil y Bike Center Tenerife (La Laguna) y Probicis (San Isidro). Además, la inscripción incluye la aportación de un artículo de aseo, limpieza o alimento no perecedero para su uso con fines solidarios. Cualquier información puede consultarse en el correo del club Triatlón: triatlontripto@tripto.org y en su página web www.tripto.org

Compromisos de los participantes
Las personas que participen en la actividad asumen su propia responsabilidad y eximen a los organizadores y colaboradores de cualquier daño, reconocen estar preparados y entrenados para la competición, se comprometen a mantener un comportamiento responsable, a seguir las instrucciones y ser respetuosos con el medioambiente, autorizan a los servicios médicos sanitarios a realizar pruebas diagnósticas y abandonar la prueba si ellos lo estiman necesario, y permiten el libre uso de su nombre y e imagen obtenida durante la prueba con fines periodísticos o de promoción del evento.

La descontextualizacion...una extraña tendencia en el fitness. Un ejemplo con el entrenamiento del CORE


La descontextualizacion...una extraña tendencia en el fitness. Un ejemplo con el entrenamiento del CORE



En el área del ejercicio físico, especialmente entre determinados niveles relacionados con el fitness, existe la tendencia (no queremos entrar a analizar el origen de la misma) de manejar la información con cierto “sesgo”, así como a utilizar alguna de las posibles conclusiones emergentes de los estudios para potenciar y multiplicar dichas conclusiones elevándolas casi a una cuestión de aplicación de primera necesidad y prioridad y que, hipotéticamente, podría llevar a solucionar todos los problemas que puedan tener relación con la temática en cuestión.

Parece como que existe la necesidad de encontrar el ejercicio, herramienta o método “mágico”, la que sea de obligada elección y utilización, en lugar de intentar aprovechar la información que se obtiene sobre cada ejercicio, herramienta o método, para desarrollar los criterios que puedan regir y aconsejar una utilización adecuada atendiendo a las necesidades, condicionantes, sujetos y situaciones específicas que pueda requerirlo de la manera más adecuada.

Hay múltiples ejemplos de esto: podemos encontrar como de los posibles beneficios del entrenamiento con dispositivos generadores de inestabilidad para determinados objetivos y con determinados sujetos, aplicados con los adecuados criterios de seguridad, han sido llevados al extremo, incluso, de aconsejar intercambiar las sillas por fitballs o similares. Podemos ver también, por ejemplo, como se definen y catalogan ejercicios y entrenamientos como “funcionales” sin considerar ningún criterio científico para ello y además infiriendo y afirmando el que un entrenamiento que reuna esa pseuda-condición es mucho más adecuado y saludable que otro, simplemente por reunir estas o aquellas caprichosas características. Podríamos seguir poniendo multitud de ejemplos de esta tendencia, pero hoy nos gustaría centrarnos en uno en concreto, para poder conducir a la reflexión entorno a ciertas prácticas que se llevan a cabo en programas de acondicionamiento físico, sesiones de CORE, entrenamientos funcionales, clases de Pilates, etc.
¿Hay músculos más “importantes” que otros en el entrenamiento del CORE?

Durante los años 80, el profesor A. Bergmark formuló la noción de estabilidad sobre un modelo de columna vertebral con rigidez articular y 40 músculos [1]. En dicho trabajo este autor estableció matemáticamente los conceptos de rigidez, estabilidad, inestabilidad, etc. Como expone el profesor McGill, este trabajo pasó, en su mayor parte inadvertido, sobre todo porque los ingenieros, que entendían de mecánica, no tenían una perspectiva biológico-clínica y a los clínicos les costaba interpretar la mecánica. Este esfuerzo pionero, junto con la evolución continuada por otros autores, lo ha sintetizado con detalle McGuill y su grupo [2].


Con el incremento de la labor investigadora y a partir de cierta dicotomía anatómico-funcional y biomecánica, autores como el Dr. Bergmark (1989) clasificaron los músculos del tronco en sistemas “locales” y “globales”. El transverso abdominal (TVA), partes del oblicuo interno (OI) y los multífidos lumbares se incluyen dentro de los músculos locales, mientras el recto abdominal (RA), el oblicuo externo (OE) y el grupo muscular del erector de la columna lumbar pertenecen al grupo de los músculos globales.

Como hemos dicho, por desgracia esta clasificación y el trabajo de Bergmark suelen malinterpretarse. Mientras que puede haber algunos músculos del tronco que son clínicamente más relevantes que otros, esta idea no se confirma en los análisis de estabilidad mecánica. Toda la musculatura participa en la estabilidad y aquéllas fibras que cruzan una articulación contribuyen al momento articular. La estabilidad global de la columna depende de las fuerzas individuales, y por tanto, de la rigidez de todos los músculos del tronco, así como de las magnitudes relativas de su fuerza. El momento articular total es la suma de los productos de todas las fuerzas musculares y sus respectivos brazos de palanca. La rigidez muscular es siempre estabilizadora, pero la fuerza muscular puede contribuir a la estabilidad o reducir esta si resulta inapropiadamente grande o pequeña [3]

Tal como se ha visto, la idea de que los estabilizadores “locales” son más importantes que los “globales” puede no ser lo más correcto, pues como argumenta McGill, en general, los músculos con el brazo máximo del momento y con capacidad de enderezamiento (los más alejados de la columna) son los mejores estabilizadores en términos relativos. Además, los estabilizadores más importantes cambian continuamente según se modifica la tarea, además de que los diferentes ejercicios o tareas de estabilización determinan un grado distinto de estabilidad raquídea. Aunque ello no resta importancia al papel de la musculatura estabilizadora “local” puesto que ha sido la gran olvidada durante muchos años en el proceso de entrenamiento.

Actualmente se empieza a plantear la necesidad de concebir un efecto global cuando todos los músculos abdominales se activan simultáneamente, de forma que la rigidez media en el torso resulta mayor que la suma de las rigideces individuales, por lo que resultaría poco adecuado e incluso contraproducente centrar la activación en un único músculo.

Todos estos hallazgos deben hacernos llegar a pensar en la necesidad de comprender que los músculos abdominales no son entidades estructurales y funcionales individuales, sino que son músculos con regiones anatómicamente diferenciadas y distintas funciones. De igual manera, y es algo a considerar que nos ha hecho progresar en la propuesta de nuestro grupo, todo ello parece apuntar hacia la importancia del uso de variadas estrategias y tareas para abordar un entrenamiento integrado y verdaderamente funcional de toda la musculatura CORE.

Así podríamos concluir que, prácticamente todos los músculos contribuirán a la estabilización, pero su importancia en un determinado momento depende de la combinación particular de las demandas de las tareas exigidas. La co-activación simultánea de muchos grupos musculares aumenta la rigidez de la columna. Algunas investigaciones han tratado de identificar la aportación relativa de los distintos músculos al control de la estabilidad, llegando a la conclusión de que muchos músculos contribuyen a la estabilidad y que la contribución relativa varía con múltiples factores, como la tarea, la postura y la dirección del momento [4,5]. Es curioso observar como parece puede lograrse una rigidez suficiente, al menos con una postura neutra, con grados mínimos de co-contracción de los músculos abdominales y paravertebrales [6]
A partir de esta controversia y de una posible existencia de patrones motores alterados y cierta incapacidad para lograr adecuados niveles de activación de esta musculatura profunda en sujetos con patologías surgen algunas propuestas como la denominada maniobra de “hundimiento abdominal” denominada “abdominal hollowing”, que consiste en la acción de “introducir el abdomen hacia dentro, manteniendo unos segundos esta activación”. Esta maniobra (en forma de ejercicio) parece generar una activación moderada en el transverso abdominal y un moderado índice de estabilidad con un estrés compresivo bajo (<2000N) [7, 8, 9, 10].
Esta práctica de “hundir la pared abdominal” con activación intencionada del transverso abdominal no es la mejor estrategia para generar estabilidad, a pesar de que suela enseñarse y utilizarse para aquellos que precisan estabilidad, puesto que dicha estabilidad se incrementa con la activación de todos los músculos y los mismos deberían colocarse lejos de la columna y no pegados a ella. De igual manera centrarse o entrenar priorizando la activación de un único músculo puede llevar a la disfunción o a una función comprometida (McGill,2008). Frente ella surgen otras maniobras que buscan una co-activación global como la denominada “abdominal bracing” que parecen mucho más eficaces y seguras con vistas a lograr un óptimo acondicionamiento del CORE, lo cual ha sido evidenciado en numerosos estudios [9, 11, 12]


Pese a que esta última cuestión es bastante más compleja [13, 14] (considerando la necesidad de contemplar los subsistemas pasivos y de control motor, dosis de ejercicio, etc., siempre en sujetos sin patologías o dolor, dado que en dicho caso todo adquiere una dimensión distinta, así como la posible utilidad de una maniobra como la de “abdominal hollowing” aplicada de manera adecuada en determinados sujetos y situaciones específicas), debemos considerar si a la luz de lo expuesto son adecuadas y justificadas la utilización abusiva, casi permanente, por parte de algunas escuelas o especialistas de maniobra de “hundimiento abdominal” (abdominal hollowing) en métodos como, por ejemplo el Pilates y si quizás no sería necesario ciertos replanteamientos.




Juan Ramón Heredia/Guillermo Peña/Víctor Segarra

IICEFS

miércoles, 3 de abril de 2013

Efectos de la Secuencia del Entrenamiento Concurrente de Fuerza y Resistencia Dentro de la Sesión Sobre el Rendimiento y la Capacidad Aeróbica

Si tienes un ratito para leer no debes perderte este artículo, interesante para aquellos que practicamos asiduamente deporte, combinamos, no sabemos hasta qué punto llegar a optimizar nuestros resultados, etc...

Resumen

Objetivo: Para examinar los efectos del orden de la secuenciación del entrenamiento de resistencia intermitente individualizado combinado con el fortalecimiento muscular en el rendimiento y la capacidad aeróbica. Métodos: Cuarenta y ocho estudiantes de deportes varones (media (SD) edad 21.4 (1.3) años) fueron divididos en cinco grupos homogéneos según sus velocidades aeróbicas máximas (VVO2máx). Cuatro grupos participaron en varios programas de entrenamiento durante 12 semanas (dos sesiones por semana) como sigue: E (n = 10), entrenamiento de la resistencia en carrera; S (n = 9), entrenamiento en circuito de fuerza; E+S (n = 10) y S+E (n = 10) combinaron los dos programas en un orden diferente durante la misma sesión de entrenamiento. Grupo C (n = 9) sirvió como control. Todo los sujetos se evaluaron antes (T0) y después (T1) del período de entrenamiento usando cuatro tests: (1) un test de carrera de 4 km por tiempo; (2) un test de pista incremental para estimar el VVO2máx; (3) un test de tiempo hasta el agotamiento (tlim) al 100% VVO2máx; (4) un test de laboratorio de pedaleo máximo para evaluar el VO2máx. Los resultados:Hubo mejoras significativas producidas por entrenamiento sobre el rendimiento y la capacidad aeróbica en la prueba tiempo de 4 km con el efecto de interacción (p <0.001). Las mejoras fueron significativamente superiores para el grupo de E+S que para el E, S+F, y grupos F: 8.6%, 5.7%, 4.7%, y 2.5% para el test de 4 km (p <0.05); 10.4%, 8.3%, 8.2%, y 1.6% para la VVO2máx (p <0.01); 13.7%, 10.1%, 11.0%, y 6.4% para el VO2máx (ml/kg0.75/min) (p <0.05) respectivamente. Se observaron resultados significativos similares para el tlim y el segundo umbral ventilatorio (% VO2máx). Conclusiones: El entrenamiento en circuito inmediatamente después del entrenamiento de la resistencia individualizado en la misma sesión (E+S) produjo la mayor mejora en la prueba de tiempo de 4 km y la capacidad aeróbica que el orden opuesto o cada uno de los programas de entrenamiento realizados separadamente.



INTODUCCION

El desarrollo de los distintos componentes de la fuerza muscular es ahora integrado en los programas de entrenamiento de varias disciplinas de resistencia. El nivel alto de velocidad y potencia sostenido y los cambios impuestos en el ritmo requieren un énfasis sobre la preparación muscular. Varios estudios han mostrado el beneficio de agregar el entrenamiento de fuerza para mejorar el rendimiento de resistencia.1-4

Teóricamente, las adaptaciones del músculo inducidos por entrenamiento son divergentes e incluso pueden ser antagónicas a las mejoras en la fuerza5-7 o en la resistencia.8,9 Se ha reportado que el entrenamiento de la fuerza causa hipertrofia de la fibra muscular, asociado con un aumento en la proteína contráctil, proporcional a un aumento en la fuerza máxima contráctil.10 También reduce la densidad mitocondrial y disminuye la actividad de las enzimas oxidativas que pueden impedir la capacidad de resistencia pero pueden tener un efecto mínimo en la densidad capilar o la conversión del tipo de fibras de contracción rápida (tipo II) a lenta (tipo I).8,10 En contraste, el entrenamiento de la resistencia normalmente induce una pequeña o ninguna hipertrofia muscular, pero aumenta el contenido mitocondrial, enzimas del ácido cítrico, capacidad oxidativa, y la posibilidad de conversión de fibras musculares de contracción rápida a lenta.8,11 La interferencia entre el entrenamiento de la resistencia y de la fuerza puede explicarse por los siguientes factores: (a) la incapacidad del músculo para adaptarse óptimamente a dos estímulos diferentes debido a las demandas simultáneas de vías de energía diferentes durante la misma sesiónn7,12; (b) el cansancio del músculo que es el resultado del entrenamiento precedente13,14; (c) el tipo, naturaleza, y modo específico de entrenamiento de la fuerza y de entrenamiento aeróbico15 así como el buen estado físico y la edad de los atletas2,3,12; (d) el volumen, la frecuencia, y la intensidad del entrenamiento también pueden influir en el grado de incompatibilidad observado9,12; (e) finalmente, el orden de secuencia - es decir, el orden en que el entrenamiento de la resistencia y de la fuerza se llevan a cabo también puede tener un efecto sobre las adaptaciones inducidas por el entrenamiento.10,16-18 Sin embargo, sólo unos pocos estudios han reportado si el entrenamiento de la fuerza debe preceder o ser posterior el entrenamiento de la resistencia cuando los dos se realizan en la misma sesión.17,18 Las investigaciones previas sobre los efectos del entrenamiento concurrente han usado varias secuencias: (a) períodos de varias semanas de entrenamiento de la fuerza antes del entrenamiento de la resistencia o entrenamiento de la resistencia antes del entrenamiento de la fuerza5,19,20; (b) alternando días de entrenamiento durante el período de entrenamiento10,16; (c) alternando secuencias durante las sesiones de entrenamiento.17,18 En los últimos estudios, la capacidad aeróbica mejoró. No hay ningún estudio, sin embargo, a nuestro conocimiento, sobre el efecto del orden de la secuencia de entrenamiento concurrente en la misma sesión sobre el rendimiento de resistencia. Por lo tanto, los objetivos de este estudio fueron primeramente examinar los efectos del entrenamiento concurrente de fuerza y resistencia sobre el rendimiento aeróbico, y secundariamente, determinar si el orden del entrenamiento dentro de la misma sesión produce diferentes cambios sobre el rendimiento de resistencia.

METODOS

Sujetos

Cuarenta ocho estudiantes varones participaron en el estudio. Ellos no hicieron ninguna actividad física fuera de sus estudios (aproximadamente 15 horas de actividades múltiples por semana). Todos los sujetos dieron el consentimiento escrito después de ser informado sobre el protocolo del estudio, sin estar informado de la meta del estudio. El protocolo del estudio fue aceptado por el comité de ética de la Universitario Nacional. Las características antropométricas eran las siguientes: promedios (SD) de edad 21.4 (1.3) años; altura 178.2 (5.7) cm; masa corporal 72.1 (6.3) kg; porcentaje de grasa corporal 14.7 (3.0) %. El promedio (SD) de la velocidad máxima aeróbica (O2máx) y del consumo de oxígeno máximo (O2máx) era de 16.16 (0.85) km/h y de 50.60 (4.24) ml/kg/min, respectivamente. Los sujetos fueron divididos en cinco grupos homogéneos según su VO2máx.

Protocolo

Cuatro grupos participaron en los distintos programas de entrenamiento durante 12 semanas (dos sesiones por semana) como sigue: grupo E (n = 10), entrenamiento de carrera de resistencia; grupo S (n = 9), entrenamiento de fuerza en; grupos E+S (n = 10) y S+E (n = 10) combinaron los dos métodos de entrenamiento en diferentes secuencias durante la misma sesión de entrenamiento. El Grupo C (n = 9) sirvió como control. Antes (T0, febrero) y después (T1, mayo) del período de entrenamiento, cada sujeto realizó el mismo protocolo de evaluación incluyendo tests antropométricos, de campo, y de laboratorio. Los sujetos no realizaron ninguna actividad física intensa durante las 24 horas que precedían cada test.

Mediciones fisiológicas

Los sujetos tenían tests de campo y de laboratorio durante los cuales se los alentó mucho para alcanzar su rendimiento máximo.

Tests de Campo

Una prueba de tiempo de 4 km: esto consistió en cubrir 4 km en el tiempo mínimo en una pista de atletismo 400 m. El test fue precedido por un período estandarizado de entrada en calor de 20 minutos.
un test de pista Vam-eval progresivo para la medición de la velocidad aeróbica máxima (VO2máx).21 Este test consistió en una prueba de carrera alrededor de una pista de carreras de 200 m calibrada por marcas de referencia puestas cada 20 m. Un reproductor emitió señales sonoras que indicaban la velocidad a ser alcanzada. La velocidad era al principio baja (8 km/h) y aumentaba 0.5 km/h cada minuto. La última fase alcanzada y completada por el sujeto correspondía a su velocidad aeróbica máxima (VO2máx), que es considerada un indicador de la potencia aeróbica.2,21,29
Un test de velocidad constante hasta el agotamiento (tlim) al 100% de la VO2máx.22 Se llevó a cabo en la misma pista de 200 m con marcas de 20 m como referencia. Los sujetos llevaron a cabo un precalentamiento de 15 minutos al 60% de la VO2máx. Entonces, en 20 segundos, alcanzaban su VO2máx e intentaban mantenerla el mayor tiempo posible. El evaluador emitía señales sonoras que indicaban la velocidad a ser alcanzada gracias a un cronómetro que permitió una cuenta regresiva más ajustable a 1/100 segundos para ser puesto. Estas cuenta regresiva y las señales legítimas correspondientes permitieron el sujeto a mantenga la velocidad impuesta alcanzando las marcas sucesivas para cada señal legítima. Durante los últimos dos tests, la frecuencia cardíaca (FC) fue registrada continuamente, usando un monitor de frecuencia cardíaca (Polar Accurex Plus, Kempele, Finlandia) puesto a una frecuencia magnetofónica de 0.2 Hz (intervalos de cinco segundos). En T1, los sujetos realizaron el test de tlim con el mismo VVO2máx como en T0. Todos los tests se realizaron por la mañana (9-11 AM). La temperatura externa varió entre 25°C y 30°C.

Test de Laboratorio

Un test incremental continuo se llevó a cabo en un cicloergómetro (Ergoline teclean 800, Bitz, Alemania). El test de laboratorio se realizó de 2 a 5 PM (temperatura 21 (1)°C). Antes de cada test, los sujetos tuvieron una revisación clínica y un electrocardiograma de reposo para verificar su estado de salud. El protocolo de test fue personalizado por incrementos individualizados.23 Variables cardiorespiratorias fueron determinadas utilizando un sistema de respiro a respiro (ZAN 680, Oberthulba, Alemania) permitiendo una medición continua de la FC, el consumo de oxígeno, y la ventilación pulmonar. Antes de cada test, los analizadores de gas se calibraron con gases de concentración conocida, y la membrana ventilatoria con una jeringa de 1 litro. La FC fue determinada por un electrocardiógrafo de 6 cables con 12 derivaciones. La FC y los datos respiratorios fueron obtenidos una vez cada 30 segundos, con valores promediados durante los últimos 10 ciclos respiratorios en una base técnica deslizante.24 Los criterios clásicos de alcance del VO2máx en todo los sujetos fueron observados.7,8 Se consideraba que la FC más alta lograda en el agotamiento era la FCmáx. El umbral de la compensación respiratorio (Th2vent) fue calculado por el método de Behaver y cols.25 El O2máx fue expresado clásicamente y según la escala alométrica para evitar la subestimación en los sujetos pesados y la sobrestimación en los sujetos livianos.26-28

Programas de entrenamiento

Entrenamiento de la resistencia (E)

Esto se llevó a cabo en una pista de 200 m calibrada por marcas de referencia cada 20 m. Incluyó cinco fragmentos sucesivos. Cada fragmento consistía de un período de ejercicio al 100% de la VO2máx y un período de recuperación activa al 60% de la VO2máx. La duración de cada período era igual a la mitad de la duración del tlim individual.29 Un evaluador emitía señales sonoras que indicaban la velocidad a ser alcanzada. Después de esto, se reajustaron alternativamente las intensidades de los períodos de ejercicio y de recuperación (+5%) cuando las FCS medidas al final del quinto fragmento de una sesión de entrenamiento determinada eran inferiores por 10-12 latidos/min con respecto a la primera sesión realizada a esa intensidad particular.

Entrenamiento de la fuerza (S)

El programa fue dividido en cuatro períodos de tres semanas cada uno. Durante los primeros dos períodos, el objetivo general fue el desarrollo de la fuerza resistencia. Los ejercicios incluyeron movimientos segmentarios y totales de miembros superiores, tronco y miembros inferiores (fortalecimiento abdominal, extensión de cadera con 15 kg, extensores de la espalda, media sentadillas con 20 kg, flexiones de brazos alternadas por delante con 5-10 kg, apertura de piernas adelante con 20 kg). En cuanto a los períodos 3 y 4, el énfasis particular fue puesto en el desarrollo de la explosividad. La elección de los ejercicios se centró principalmente en las cadenas musculares particularmente involucradas en la carrera - esto es, miembros inferiores (saltos con caída desde un plinto (0.30-0.60 m), saltos en el lugar, saltos por encima de las barreras (0.50-0.70 m), saltos con una pierna, rebotes con una pierna, multi-saltos). Los sujetos fueron entrenados por circuitos de intervalos cortos (30-30 segundos y 40-20 segundos). El precalentamiento duró aproximadamente 15-20 minutos. La recuperación entre los circuitos estaba fija en dos minutos, y la sesión total era de aproximadamente 30 minutos (precalentamiento excluido).

La intensidad del ejercicio era individual, ya que a cada sujeto se le pidió realizar un número óptimo de repeticiones por serie, induciendo la fatiga por un lado, y permitiéndole completar la sesión de entrenamiento completa por el otro. En paralelo, a lo largo del período de entrenamiento, los ejercicios se hacían más duros aumentando las alturas de las vallas y del plinto y la longitud de los saltos y de los rebotes. La Tabla 1 presenta el programa que se llevó a cabo.

El intervalo semanal de la intra-sesión era de tres días. Los grupos E y S se entrenaron los lunes y jueves, y los grupos E+S y S+E se entrenaron los martes y viernes.

Análisis estadístico

Se usaron t-tests emparejados para determinar la significancia de diferencias en las variables medidas después del entrenamiento. Cuando el test de normalidad fallaba, un test de Mann-Whitney se realizó entre las variables pre- y post- entrenamiento. Los datos luego fueron analizados usando un análisis multivariado de variación con medidas repetidas. Debido a las ligeras diferencias en los grupos iniciales, el análisis de covarianza con los valores del pre-test, en tanto la covariante fue usada para determinar las diferencias significativas entre los promedios ajustados del post-test en los grupos. Los resultados se presentan como medias (SD). El valor p <0.05 se aceptó como significativo.


Tabla 1. Programa de Entrenamiento de la Fuerza.
RESULTADOS

Rendimiento de la prueba de tiempo de 4 km

El rendimiento en los 4 km había mejorado después del entrenamiento significativamente (tabla 2). Las mejoras fueron de la siguiente manera: grupo E+S = 8.57%; grupo E = 5.69%; grupo S+E = 4.66%; grupo S = 2.47%. La comparación entre los grupos demuestra que el grupo E+S tuvo valores ajustados significativamente superiores que los grupos E, S+E, y S (p <0.05) (Fig 1).

Variables de la capacidad aeróbica

El análisis multivariado de variación demostró una interacción significativa (p <0.001) entre los dos factores principales (grupo x tiempo) para la velocidad aeróbica máxima, rendimiento del tlim, O2máx(l/min, ml/kg/min, y ml/kg0.75/min), y el umbral de la compensación respiratoria (ml/kg/min y el %O2máx). Después de las 12 semanas de entrenamiento, todas las variables fisiológicas estudiadas habían mejorado significativamente (p <0.001), excepto la FCmáx. Es más, un efecto significativo del factor de grupo fue observado (p <0.001). Ningún cambio se observó para el grupo de control (tabla 2).


Tabla 2. Características físicas y fisiológicas antes y después de 12 semanas de entrenamiento*p <0.05, **p <0.01, significativamente diferente de antes del entrenamiento.
VO2máx, velocidad más baja asociada con O2máx;tlim, tiempo hasta el agotamiento en VO2máx; O2máx, consumo máximo de oxígeno; Th2vent, segundo umbral ventilatorio o umbral de compensación respiratoria; FCmáx, frecuencia cardíaca máxima.




Figura 1. Cambios en la prueba de tiempo de 4 km después del entrenamiento. E+S, entrenamiento de la resistencia seguido por fuerza; S+E, entrenamiento de la fuerza seguido por resistencia; E, entrenamiento de la resistencia sólo; S, entrenamiento de fuerza sólo; C, grupo de control. Antes (T0, febrero) y después (T1, mayo) del período de entrenamiento § diferencia no significativa; * diferencia significativa, p <0.05; * * diferencia significativa, p <0.01.

El análisis de una sola variable de variación mostró que el entrenamiento indujo mejoras significativas en la VO2máx para los cuatro grupos experimentales: 10.38% para E+S, 8.35% para E, 8.17% para S+E, y 1.61% para S. El grupo E+S tuvo valores ajustados significativamente superiores que los otros grupos (p <0.01) (Fig. 2A).

El entrenamiento indujo mejoras significativas sobre el rendimiento del tlim para los cuatro grupos experimentales: 28.22% para E+S, 21.13% para E, 20.80% para S+E, y 11.28% para S. El grupo E+S tuvo valores promediados ajustados significativamente superiores que los otros grupos (p <0.02) (fig. 2B).

El O2máx absoluto (l/min) y ajustado (ml/kg0.75/min) habían mejorado significativamente. Las mejoras en el O2máx absoluto (l/min) fueron de 14.05% para E+S, 11.96% para S+E, 11.05% para E, y 8.29% para S. Las mejoras en el O2máx ajustado (ml/kg0.75/min) fueron del 13.71% para E+S, 11.01% para S+E, 10.13% para E, y 6.45% para S.

Para el O2máx absoluto (l/min), los grupos E+S, E, y S+E mostraron comparables valores promediados ajustados, mientras que para el O2máx ajustado (ml/kg0.75/min), el grupo E+S demostró valores promediados ajustados significativamente superiores (p <0.04) (fig. 3).

Th2vent aumentó un 21.54% y 6.96% para el grupo E+S, 14.93% y 4.77% para el grupo E, 15.99% y 4.75% para el grupo S+E, y 8.30% y 2.26% para el grupo S, cuando es expresado en ml/kg/min o en % O2máx, respectivamente. El grupo de E+S tuvo valores promediados ajustados significativamente superiores que los grupos E (p <0.001) y S+E (p <0.03).


Figura 2. Los cambios en (A) la velocidad asociada con el O2máx (km/h) y (B) el tiempo hasta el agotamiento en VO2máx (tlim) después del entrenamiento. E+S, entrenamiento de la resistencia seguido por fuerza; S+E, entrenamiento de la fuerza seguido por resistencia; E, entrenamiento de la resistencia sólo; S, entrenamiento de fuerza sólo; C, grupo de control. Antes (T0, febrero) y después (T1, mayo) del período de entrenamiento § diferencia no significativa; * diferencia significativa, p <0.05; * * diferencia significativa, p <0.01.


Figura 3. Cambios en (A) el O2máx absoluto (l/min) y (B) el O2máx ajustado (ml/kg0.75/min) después del entrenamiento. E+S, entrenamiento de la resistencia seguido por fuerza; S+E, entrenamiento de la fuerza seguido por resistencia; E, entrenamiento de la resistencia sólo; S, entrenamiento de fuerza sólo; C, grupo de control. Antes (T0, febrero) y después (T1, mayo) del período de entrenamiento § diferencia no significativa; * diferencia significativa, p <0.05; * * diferencia significativa, p <0.01.

DISCUSIÓN

Este estudio confirma que el entrenamiento concurrente de fuerza y resistencia produce mejoras en la capacidad aeróbica y en el rendimiento de resistencia. Sin embargo, las mejoras son mayores cuando, en la misma sesión, el entrenamiento de la resistencia precede el entrenamiento de la fuerza.

Entrenamiento de la Resistencia sólo

Este estudio confirma que sesiones intermitentes que usan la velocidad de carrera cerca de la VO2máx son eficaces en el mejoramiento de la potencia aeróbica.30,31 Estas modificaciones están acompañadas por una mejora en el rendimiento de la prueba de test de 4 km (tabla 2). Este tipo de sesión en que se alternan períodos de intensidad alta y moderada, permite mantener las intensidades altas un tiempo más largo que una sesión de entrenamiento continua.

Entrenamiento de la fuerza sólo

El uso de ejercicios de fuerza intermitentes cortos fue demostrado de afectar a la capacidad aeróbica: el aumento en el O2máx observado durante este estudio estuvo cerca de lo visto previamente (8-10% )10,12, pero es mayor que lo encontrado en otros estudios.5,32,33 La magnitud de la adaptación cardiorespiratoria depende principalmente de la intensidad, duración, y frecuencia del ejercicio.11 Si la intensidad del trabajo durante el entrenamiento de fuerza no es suficiente, el consumo de oxígeno permanece muy bajo - esto es, sólo el 45% O2máx.32 Para alcanzar un efecto positivo, parece ser que un nivel mínimo de intensidad del 50% O2máx tiene que ser alcanzado.34 Es más, la duración del entrenamiento era sólo 15 minutos tres veces por semana. De los otros estudios que no mostraron la mejora cardiorespiratoria con el entrenamiento de fuerza, el de Hickson5 estaba compuesto de ejercicios de fuerza tradicionales incluyendo series cortas (cinco repeticiones, con cargas pesadas >80% del máximo) y pausas largas (tres minutos). Está claro que este tipo de entrenamiento no cumple los requisitos normalmente reconocidos de duración e intensidad para el trabajo de resistencia. En este contexto, este estudio de entrenamiento de fuerza permitió ejercicios de duración larga que ciertamente ayudó a mejorar la capacidad aeróbica. Por último, se ha reportado que la duración óptima para las mejoras en el O2máx con el entrenamiento de la fuerza de 10-12 5,10,12,32, pero la mejora significativa también ha sido notada con un período más corto - esto es, siete semanas.33

Entrenamiento concurrente de fuerza y resistencia

El entrenamiento concurrente en este estudio produjo mejoras significativas en el rendimiento en los 4 km así como en la capacidad aeróbica (tabla 2). Esto confirma la eficiencia de este método en sujetos no entrenados.1-4,12,33,35 Tanaka y Swensen1 indicaron que los corredores y los ciclistas pueden mejorar el rendimiento de resistencia por el entrenamiento con pesas resistivo, debido a los aumentos en el tamaño de fibras tipo I y cambios en las proporciones de los subtipos del tipo II y en las propiedades contráctiles de las miofibrillas. Estos cambios pueden permitirle a un sujeto ejercitarse durante mucho más tiempo a una tasa de trabajo submáxima determinada reduciendo la contribución de fuerza de cada miofibra activa o usando menos miofibrillas. En conjunto, los cambios de la miofibra pueden permitir también el reclutamiento de fibras tipo II menos eficientes al ser demoradas.1 Hoff y cols.4 reportaron un aumento considerable en el rendimiento de resistencia como resultado del entrenamiento de fuerza en esquiadores cross-country, que se hicieron más fuertes, más potentes y, sobre todo, más económicos. Paavolaïnen y cols.2 demostraron que el rendimiento de resistencia puede aumentarse agregando el entrenamiento de fuerza explosiva (33% del tiempo de entrenamiento) al entrenamiento de la resistencia clásico. Balabinis y cols.33 concluyeron que el entrenamiento concurrente era más eficaz en términos de aumento del rendimiento que el entrenamiento de la fuerza y de la resistencia exclusivamente. Por último, McCarthy y cols.12 y Marcinik y cols.35 demostraron que el entrenamiento de fuerza resistencia pesada llevó para bajar la lactacidemia a una intensidad determinada, debido a una reducción en la presión intrafibra, explicando en parte el mejoramiento en el rendimiento de resistencia submáxima.

Entrenamiento concurrente versus entrenamiento de la fuerza o de la resistencia

El O2máx absoluto (l/min) y relativo (ml/kg0.75/min) habían mejorado considerablemente después de los distintos programas de entrenamiento (tabla 2). Para el O2máx absoluto, los grupos E+S, E, y S+E, mostraron valores promedio ajustados comparables, mientras que para el O2máx relativo había aumentado más en el grupo E+S que en los otros grupos (fig. 3). Esto demuestra que expresando el O2máx apropiadamente es más importante ya que se pueden observar cambios menores. Las mejoras en los grupos combinados fueron ligeramente superiores que aquellos observados en estudios previos que usaron un entrenamiento concurrente similar.7,10,14,17 En contraste con nuestro estudio, ningún cambio en el O2máx se observó en los estudios previos.2,3,5,9,32 Estas diferencias pueden explicarse por los programas de entrenamiento (forma, intensidad, frecuencia, y duración), nivel inicial, y edad y sexo de los sujetos. Pueden ser involucrados otros mecanismos, incluyendo particularmente el conflicto entre las adaptaciones fisiológicas, además de la hipertrofia muscular que produce un aumento en la masa corporal.6

La VO2máx había mejorado notablemente más para el grupo E+S que para los grupos E y S+E (fig. 2A). Millet y cols.3 demostraron que, en triatletas, la VO2máx aumentaba un 6.7% (p <0.01) en un grupo combinado y sin cambios en un grupo de resistencia (2.6%). Paavolaïnen y cols.2 también reportaron un aumento en la VO2máx (p <0.05) en un grupo combinado y no en un grupo de resistencia e indicaron que era principalmente debido a un cambio en la fuerza y en la potencia de los miembros inferiores.

Secuencia de entrenamiento de la Resistencia y de la fuerza

El hallazgo más importante de este estudio fue que el orden de la intra-sesión del entrenamiento de la fuerza y de la resistencia influencia las adaptaciones inducidas por el entrenamiento. La mejora en el O2máx (ml/kg/min) fue mayor en el grupo E+S que en el grupo S+E (13.6% v 10.7%) (tabla 2). Estudios previos han examinado los efectos del orden de secuencia de intra-sesión del entrenamiento de la fuerza y de la resistencia en las adaptaciones aeróbicas. Collins y Snow17 demostraron que la secuencia de entrenamiento no tenía efecto sobre el cambio en el O2máx. Gravelle y Blessing18 reportaron que el entrenamiento concurrente limitó el aumento en el O2máxcuando el entrenamiento de la resistencia era precedido por el entrenamiento de fuerza comparado con el entrenamiento de la fuerza antes del entrenamiento de la resistencia (5.3% v 8.0%) en estudiantes mujeres. Se argumentó que, cuando el entrenamiento de la fuerza era precedido por turnos agudos de resistencia y ejercicio dinámico exhaustivo con resistencias, la intensidad del entrenamiento de la fuerza subsecuente era anormal, produciendo menos mejoras de la fuerza. Los autores enfatizaron el hecho de que todavía no se conoce si al inverso era verdad. Nuestros resultados pueden explicarse en parte por la fatiga que es el resultado del entrenamiento de la fuerza a pesar de que puede haber influido al menos en las adaptaciones fisiológicas al entrenamiento de resistencia18 el hecho de que, a partir de los registros de entrenamiento, la intensidad del entrenamiento de la resistencia no fue modificada. Cualquier posible efecto de fatiga probablemente se ha compensado por los efectos positivos del entrenamiento de la fuerza concurrente,2,3 como el grupo S+E mostró una mejora similar en la capacidad aeróbica y rendimiento al grupo de E. Sin embargo, aparentemente la mejor secuencia para las adaptaciones aeróbicas consiste en el entrenamiento de la resistencia sin la fatiga que precede después del entrenamiento en circuito de fuerza con sus efectos bien conocidos sobre el rendimiento y capacidad de resistencia.

Qué es lo ya conocido en el tema

Recientes estudios han demostrado que agregar el entrenamiento de fuerza al entrenamiento de la resistencia mejora tanto la capacidad aeróbica como el rendimiento de resistencia. Sin embargo, los efectos sobre el rendimiento de resistencia del orden en que los dos tipos de entrenamientos se realizan en la misma sesión no han sido estudiados.

Qué agrega este estudio

El entrenamiento de la resistencia seguido por el entrenamiento de la fuerza produjo mayores mejoras en el rendimiento de resistencia y en la capacidad aeróbica que el orden inverso o si los métodos de entrenamiento fueran realizados separadamente.

A nuestro conocimiento, este estudio es el primero en mostrar los efectos de la secuencia dentro de la sesión de entrenamiento sobre el rendimiento de resistencia. Ya que el grupo S+E mejoró todos los aspectos del fitness aeróbico, nosotros podemos suponer que la primera actividad (el entrenamiento de fuerza) produjo fatiga muscular, lo que redujo la efectividad y/o adaptaciones fisiológicas a la segunda actividad (el entrenamiento de la resistencia). Otros factores como los cambios endócrinos o alteraciones en el reclutamiento de las unidades motoras también pueden ser el origen de las diferencias observadas.6

CONCLUSION

El orden de la intra-sesión de entrenamiento de la fuerza y de la resistencia influyó en las respuestas adaptativas a ellos. La mejora en el rendimiento de resistencia y capacidad aeróbica fue significativamente mayor cuando, en la misma sesión, el entrenamiento de la resistencia precedió al entrenamiento de la fuerza en lugar de al revés o si cada uno de los métodos de entrenamiento fuera realizado separadamente.



Referencias


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3. Millet GP, Jaouen B, Borrani F, et al (2002). Effects of concurrent endurance and strength training on running economy and V•O2 kinetics. Med Sci Sports Exerc; 34:1351-9

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Vía rápida para conseguir tonificación y fuerza, entrenamiento isométrico


El músculo puede actuar en forma dinámica o estática. Esta última forma de tensión, se denomina contracción isométrica, derivada del griego iso, que significa igual y métrica, medida. La rutina isométrica para reafirmar todo el cuerpo, es una forma de tonificación muscular, basada en los principios de la fuerza isométrica, que consiste en mantener una postura, sin que haya movimiento alguno, mientras aumenta la tensión muscular en las zonas estimuladas, esto provoca que en todo momento el músculo este trabajando, sin descanso, por lo que la intensidad del ejercicio es elevada. Un ejemplo, sostener un objeto pesado delante del pecho.

La ventaja del método isométrico se establece en que en un breve lapso de tiempo se logran entrenamientos de gran calidad muscular. Asimismo es posible realizarlo sin necesidad de tener equipamiento deportivo, estimulando los principales grupos musculares.

El entrenamiento de la fuerza con el método estático, es un sistema rápido de tonificación muscular que se sirve de la contracción isométrica para lograr los mismos, o superiores resultados que los ejercicios tradicionales, pero en un período de tiempo mucho más corto.entrenamiento_isometrico

La fuerza isométrica puede trabajarse de dos formas distintas:

Método de tensión máxima: Consiste en adoptar una postura y provocar una tensión máxima voluntaria durante 6-10 segundos, como por ejemplo, empujar contra una pared. Esta forma permite reclutar una mayor cantidad de fibras musculares.

Método hasta la fatiga total: Es el sostenimiento de una postura estática dejando que los músculos implicados se agoten totalmente, sin importar la cantidad de tiempo empleado.

El método isométrico se puede trabajar hasta tres veces a la semana, siempre alternando los días de entrenamiento.

Aumenta rápidamente la fuerza muscular, mejora la postura e incrementa el tono de base en reposo.

Ejercicios de fuerza isométrica:

El tiempo de tensión máxima debe durar entre 5-6 segundos.

El tiempo total puede llegar hasta 10 segundos.

El inicio y final de la contracción debe ser realizado en forma gradual. Por tanto, 2-3 segundos para iniciar progresivamente la contracción, 5-6 segundos de tensión máxima y 2-3 segundos para volver nuevamente en forma progresiva al descanso.

El tiempo de descanso entre repeticiones es de 5-10 segundos.

El total de repeticiones por ejercicio oscila entre 5-6 veces.

Es posible entrenar varias veces al día fraccionando el programa.

Cada sesión de entrenamiento puede llegar a trabajar 5-7 grupos musculares distintos.

Es posible entrenar la fuerza isométrica sin utilizar cargas o pesos externos.(blog intersport)

Una ayuda contra el insomnio..

Tan importante como incluir una serie de alimentos en nuestra dieta diaria es la hora en la que los ingerimos. Así lo asegura la catedrática de Fisiología de la Universidad de Extremadura Carmen Barriga, especialista en Crononutrición, que recomienda a las personas que padecen insomnio y a las que les cuesta conciliar el sueño tomar antes de dormir un vaso de leche caliente con una cucharada de azúcar y unas galletas.

Esta fórmula, según explica Barriga, es la combinación perfecta, ya que tanto los cereales como la leche sonalimentos ricos en triptófano, el aminoácido encargado en nuestro organismo de sintetizar la hormona melatonina, sustancia implicada en la inducción al sueño.

Pero no es el único alimento que puede ayudar a conciliar el sueño por la noche. De hecho, todos los alimentos que contienen triptófano, o incluso serotonina o melatonina, son idóneos para tomarlos al anochecer o en la cena. Así, los plátanos, las cerezas, los cereales, el tomate, la lechuga, el pescado, los frutos secos o los frutos rojos pueden ayudar a dormir bien y obtener un sueño más reparador. Por el contrario, debe evitarse en las últimas horas del día frutas ricas en vitamina C como la naranja o el kiwi, bebidas como el té o el café o carnes rojas y embutidos ricos en tiroxina, "un aminoácido precursor de las catelocaminas y dopaminas que son las que nos hacen estar despiertos" afirma la investigadora. Estos productos es recomendable consumirlos durante la mañana.

El Grupo de Neuroinmunofisiología y Crononutrición de la Universidad de Extremadura lleva años estudiando temas de Crononutrición, la disciplina que se encarga de analizar cómo afectan determinados elementos presentes en los alimentos a nuestros ritmos biológicos, en especial al ritmo sueño/vigilia. Actualmente se centra en intentar a través de la nutrición actuar sobre los problemas de insomnio en las personas mayores, en las que los niveles de melatonina son prácticamente inexistentes. Paralelamente, se está llevando a cabo investigaciones en el campo nutracéutico para la comercialización de un producto concentrado a base de cerezas del valle del jerte con propiedades dietéticas y medicinales. Este compuesto presenta propiedades preventivas y terapéuticas frente al insomnio, el estrés oxidativo y la depresión.(muy interesante)

MEDIA MARATÓN DE ACENTEJO


Los dorsales de la Media Maratón de Acentejo serán entregados el mismo día de la carrera, el sábado 6 de abril, una hora antes de la salida.


Se inicia en la tarde del sábado 6 de abril de 2013 a las 16:00h.


Las inscripciones se amplian hasta el martes, 2 de abril.


A destacar los trofeos, que han sido diseñados especialmente para esta competición, a manos del conocido escultor tinerfeño Miguel Ángel Padilla Morales, simbolizando la lanza de los antiguos nativos de Acentejo.

Las inscripciones se amplían hasta el martes 2 de abril. Toda la información:
http://mediadeacentejo.com/listado-de-inscritos/

lunes, 1 de abril de 2013

Circuito de carreras Trangoworld

Aprende a regular el ajuste longitudinal y altura del sillín de tu bicicleta








En el mundo de la bici, a la hora de la puesta a punto, uno de los aspectos más abordados es el hacer un buen ajuste de la altura del sillín. Sin embargo, pocos caen en hacer el ajuste longitudinal del sillín, algo muy importante para una buena biomecánica de la pedalada.

Como vemos en el video, al colocar el pedal adelantado totalmente horizontal al suelo, la altura de la rodilla debe de coincidir con la punta de la biela. Este ajuste longitudinal del sillín, además de asegurarnos la eficacia en la pedalada, evitará que aparezcan molestias en la rodilla por una mala aplicación de fuerzas.

Si vas a hacer este ajuste en tu bici y modificas significativamente la distancia a la que tenías el sillín,hazlo de forma progresiva para que tus piernas no lo noten. Ten en cuenta también, tal y como nos dicen en el video, que si hay una modificación considerable, puede que tengamos que volver a revisar la altura a la que tenemos el sillín.

No solemos dar mucha importancia a este tipo de detalles, pero unos buenos reglages de la bicinos aseguran la eficacia en la pedalada y evitar que empiecen a aparecer molestias en la rodilla sin saber el motivo.(Deporsiete)